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La RSE merece la pena porque representa
un enfoque de la gestión adecuado al momento histórico y
económico en que nos encontramos en Sudamérica y en el
Ecuador. Representa el espacio de creatividad para las
empresas en una economía globalizada, que sirve a grandes
mercados de ciudadanos informados y exigentes en un entorno
financiero y ecológico arriesgado. En este espacio, donde el
papel del legislador nacional se desdibuja, y el poder de
las corporaciones crece, la relación significativa es entre
ciudadano y organización, a través de los mercados y de la
sociedad civil. Las organizaciones como Coca Cola Company
deben llegar a los ciudadanos en cuanto consumidores y en
cuanto inversores, pero sobre todo debe ganar su legitimidad
en relación directa con sus interlocutores en cuanto
ciudadanos. Esto no es una carga ni un coste; es una buena
noticia porque establece un marco para la innovación en el
modo de entender el éxito corporativo y la relación entre
empresa, medio ambiente y sociedad.
El debate sobre la responsabilidad social se mueve, en
efecto, entre estos dos ámbitos: el debate conceptual y la
fundamentación teórica, y la aplicación práctica. Pero es
ésta la que de verdad importa, si lo que queremos es cambiar
conductas.
“La Responsabilidad Social de la Empresa es, además del
cumplimiento estricto de las obligaciones legales vigentes,
la integración voluntaria en su gobierno, gestión,
estrategia, políticas y procedimientos de las preocupaciones
sociales, laborales, medio ambientales y de respeto a los
derechos humanos que surgen de la relación y el diálogo
transparentes con sus grupos de interés, responsabilizándose
así de las consecuencias y los impactos que se derivan de
sus acciones”.
Especialmente importante dentro de esta definición es el
término “transparentes”. La empresa socialmente responsable
es una empresa que tiene que intercambiar información con
diferentes agentes.
Esto dificultad inherente afecta a la comprensión y
por tanto la evaluación de conceptos como la cadena de
valor, los procesos de negocio o los grupos de interés.
Todos ellos constituyen elementos básicos indispensables
para poder determinar la calidad de las actuaciones de la
empresa en materia de Responsabilidad Social y su rol en la
Comunidad y Gobierno del Ecuador. Este argumento
retroalimenta a la RS como fenómeno ilustrado en la
presentación de los artículos que constantemente vamos
integrando a la campaña 4cise
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